domingo, 17 de febrero de 2013

EL ARTE DE JOSÉ LUIS GARCÍA-LÓPEZ (III):
UNDER THE INFLUENCE



‘Modern Masters Volume 5: J. L. García-López’.
Libro teórico centrado en el estudio del cómic.
Editorial: TwoMorrows, 2005, EE.UU.
Rústica, 120 páginas en inglés con ilustraciones en B/N.
Precio: 14’95 $.

La colección ‘Modern Masters’ es una serie de libros monográficos dedicados a los mejores autores del cómic de superhéroes de todos los tiempos, publicados por la editorial norteamericana TwoMorrows. Comenzaron en el año 2003 con un volumen dedicado a Alan Davis, al que siguieron otros dedicados a George Pérez, Bruce Timm y Kevin Nowlan. Esta quinta entrega estuvo dedicada a José Luis García-López. En la actualidad, la colección ha alcanzado la entrega número 28.

Uno de los capítulos más interesantes del libro es el titulado ‘Under the influence’, en el que el propio García-López desgrana personalmente en apenas 6 páginas quiénes han sido los autores que más le han influido o impactado artísticamente a lo largo de su carrera, a la hora de desarrollar su propio estilo. José Luis da una lista de 15 nombres: Joe Maneely, Héctor Oesterheld, Alberto Breccia, Dean Cornwell, Kreigh Collins, Norman Rockwell, Alex Raymond, Harold Foster, Víctor de la Fuente, Neal Adams, Milton Caniff, Ross Andru, Jordi Bernet, Stan Drake y Moebius. Algunas influencias eran más que evidentes. Otras no tanto. Pero la verdad es que, si nos paramos a analizar detenidamente la obra de este autor, la huella estilística de estos artistas se deja notar (en mayor o menor medida) en muchas de sus páginas.

Me he encargado de traducir personalmente este capítulo, porque las opiniones de García-López sobre sus autores favoritos no tienen desperdicio. Al mismo tiempo, nos permiten asomarnos de primera mano a la manera de vivir y pensar de este enorme artista.

Os dejo con ella, no sin antes lamentar que en España no se publiquen este tipo de obras teóricas, tan necesitados como estamos en nuestro país de libros teóricos sobre la historieta serios y rigurosos. Aunque la situación se ha ido subsanando parcialmente en los últimos años, la publicación de libros de estudio sigue siendo todavía deficitaria.

La edición de estos ‘Modern Masters’ sería sin lugar a dudas un paso adecuado en la dirección correcta.


'BAJO LA INFLUENCIA DE…'

Cuando tenía unos 14 años, obtuve un trabajo en una pequeña compañía de cómics. Eso sí, era pequeña entonces, pero había sido una compañía grande y poderosa en tiempos mejores, y tenían en el sótano un inmenso archivo, con cada revista que habían publicado desde sus inicios en las primeras décadas del siglo XX. Publicaban material doméstico y extranjero -principalmente tiras de King Features Syndicate, United Feature Syndicate, Tribune y cosas así. Todavía conservaban las litografías originales. Consistían en dos o tres tiras pegadas sobre un tablero, proporcional en tamaño a una revista de cómics, con una nueva traducción. Había cientos, miles de ellas, casi sin ordenar, y yo estaba en medio de aquel tesoro.

Tenía la historia de las tiras de prensa a mis pies, desde Bringing up Father, Jungle Jim, Terry y los Piratas, Príncipe Valiente, hasta Big Ben Bolt, Mark Trail, Brick Bradford, Dick Tracy, etc, etc… cualquiera que se te ocurra. También había obras de artistas desconocidos (para mi) de Inglaterra, Italia, España, Francia…

Por aquella época yo no analizaba los cómics, sencillamente los devoraba.


JOE MANEELY

Tenía unos 12 años más o menos cuando comencé a leer historias cortas reimpresas en Argentina de (ahora lo sé) Detective Comics, Atlas, Dell, etc. Había varios artistas que me gustaban: Russ Heath, Joe Kubert, Don Heck, Gil Kane… y uno llamado Joe Maneely. Sus primeros planos eran muy audaces, con líneas finas y manchas de negro, pero sus fondos, incluidas las figuras, tenían tramas hechas a base de líneas rectas y regulares. (Todos estos cómics se imprimían en blanco y negro). Nunca jamás volví a ver su trabajo, y quizás porque era muy joven era incapaz de explicarme por qué me gustaba tanto su obra, pero en aquella época copiaba su estilo e incluso algunas viñetas en un pequeño cómic que hice.

Para mi, aquel era el estilo más personal que había visto en los cómics con aquella edad, y supongo que, aunque ahora no lo recuerde, fue una gran influencia en mis comienzos. Al menos estoy seguro que Maneely era un gran comunicador para los chicos de mi edad.



HÉCTOR OESTERHELD

No era un artista gráfico, sino un escritor y editor. En los 50 lanzó dos o tres revistas de cómics donde escribía el 90%  de las historias. Variaban desde el género bélico al western, la ciencia ficción, el género histórico, etc. Era el mayor talento disponible en Sudamérica en aquella época.

Comencé a leer sus revistas un poco más tarde, en los 60. Consistían en historias cortas, de seis a diez páginas de duración, y tenían todo lo que querías (o quería) en un cómic en pocas páginas: una buena historia, con buen ritmo, con personajes creíbles y un estilo artístico muy distintivo. Leerlas era un auténtico goce, porque la interrelación entre texto y dibujo era impecable.



ALBERTO BRECCIA

Fue una poderosa influencia para muchos artistas de cómic de Argentina en los 50 y 60, incluido yo mismo, y fui afortunado de tenerle como profesor durante tres meses en la Escuela Panamericana de Arte. Aparte de su obra -que todavía me sigue impresionando- fueron sus poderosas ideas sobre el arte y su personalidad lo que más me impactaron. Era un artista que evolucionaba. Quiero decir, no sólo perfeccionaba su maestría, sino que cambiaba de estilo y siempre estaba buscando nuevas formas de expresarse artísticamente.

A través de él descubrí un mundo más amplio, no reducido a la pequeña escala de los cómics. Un mundo que lo englobaba todo, desde el cine a la literatura, desde el arte clásico al pop art. Era un adolescente por aquel tiempo, así que os podéis imaginar que todo esto dejaría una huella indeleble en mi futura carrera profesional.



DEAN CORNWELL

Por su culpa me he pasado muchísimo tiempo recolectando referencias y haciendo bocetos hasta obtener el diseño correcto, antes de plasmarlo definitivamente en el tablero de dibujo. Por supuesto, él hacía todo este trabajo preliminar para sus pinturas y frescos, pero a quién le importa… Algún día me gustaría alcanzar en mis acabados la misma calidad artística que él mostraba en sus bocetos.



KREIGH COLLINS

Sólo vi una tira de este artista -en español. Se llamaba ‘Kevin el denodado’(1). Un poco más tarde, encontré unos cuantos ejemplos adicionales de su obra en un libro de ilustraciones. Eso fue todo, pero fue suficiente para que apreciase su talento. Era un auténtico maestro de la composición, con un soberbio control de las masas de negro y de los espacios en blanco en las viñetas.



NORMAN ROCKWELL

La manera en que dibujaba a la gente corriente; el perfecto uso de las expresiones faciales y el lenguaje corporal; la manera en que componía sólo con figuras humanas sobre un fondo escaso, donde predominaba la blancura del lienzo.

Era grande.



ALEX RAYMOND

Tenía unos 15 años cuando vi por primera vez en las oficinas de King Features Syndicate en Buenos Aires dos dominicales de Flash Gordon. Eran grandes, y la impresión (litográfica, supongo) era exquisita. Ya estaba familiarizado con Raymond y otras de sus tiras, Jungle Jim, Rip Kirby,… pero observando aquellas enormes páginas dominicales de los años 30 me di cuenta que quería convertirme en un artista como él. En América es algo común sentirse incómodo al admitir que te gustan los cómics, pero Raymond puede demostrarle a cualquiera que el arte de los cómics puede equipararse a las Bellas Artes.



HAROLD FOSTER

Foster era otro monstruo. Cada una de sus viñetas abarcaba toda una clase de composición. Colocabas papel de calco sobre cualquier viñeta, especialmente en las escenas de grandes batallas, marcabas sólo las masas de negro, y toda la perfecta composición de la viñeta aparecía como una ecuación matemática. A pesar del trabajo monumental que suponía la realización de cada página durante tantos años, siempre mantuvo el mismo nivel de calidad en todo lo que hizo.

Algo no demasiado corriente en el arte de los cómics, antiguos o nuevos, es la manera en que Foster trataba los fondos. Estaban al mismo nivel artístico que sus figuras; no estaba únicamente rellenando un espacio en blanco detrás de los personajes. Podrías eliminar las figuras y todavía te quedaría un fantástico paisaje con el que entretener tus ojos, ya sea un castillo en lo alto de las colinas, un puerto mediterráneo o los grandes bosques del Canadá.



VÍCTOR DE LA FUENTE (2)

La cosa más importante que aprendí de su trabajo es que uno no necesita imitar a los mismos artistas que conoció y amó durante los años mozos. Me estoy refiriendo a los estilos clásicos que todo el mundo sigue. Cuando descubrí a de la Fuente a finales de los 60, me ganó la espontaneidad de su obra. Quiero decir, estoy segurísimo de que es riguroso con la planificación, pero su acabado final es tan fresco, tan vivo. Me queda mucho camino por recorrer, pero me gustaría obtener esa misma sensación en lo que hago. (Sólo veo eso en mis bocetos).



NEAL ADAMS

No me familiaricé con el arte de Adams en los comic-books hasta que llegué a los Estados Unidos. Por cierto, no estaba familiarizado con nadie fuera de las tiras de prensa sindicadas. Había visto previamente sus tiras diarias de Ben Casey, y me impresionaron la fuerza de sus figuras y expresiones. De todas maneras, para mi, él era un discípulo más en la línea de Raymond o Stan Drake.

Cuando vi su material en Batman, Green Lantern/Green Arrow, Superman y demás, me volví un converso. Me dije a mi mismo, ‘Si voy a hacer superhéroes, tengo que parecerme a este tío’. Durante aquellos primeros años trabajando para DC, Neal Adams fue mi mayor influencia a la hora de adaptarme al medio.



MILTON CANIFF

Lo primero que me atrajo de Caniff fue su narrativa. Luego, después de mi amor inicial hacia los estilos más clásicos, aprendí a apreciar realmente su dibujo, su magistral uso del blanco y negro y la belleza del trabajo de su pincel. Con Frank Robbins y Alex Toth tuve la misma experiencia. Disfruté sus tiras primeramente como lector, y posteriormente como artista. Detrás de esos estilos aparentemente sencillos, hay mucho que aprender.



ROSS ANDRU

Conocí a Ross Andru a través de Superman vs Spider-Man. Era en 1975 (supongo) y aproximadamente un año después DC lanzó Superman vs Muhammad Ali. Odio hacer comparaciones, pero en este caso es sólo para ilustrar mi opinión sobre lo que aprendí de Ross Andru. En Superman vs Spider-Man, los personajes eran las estrellas. Nada podía distraer al lector; era pura narración secuencial, con un estilo claro y clásico y grandes escenas. Aquí el artista estaba al servicio de la historia. No parecía más grande que sus personajes. Por otro lado, el cómic posterior era puro Adams. Tengo la impresión -y es una impresión personal- de que él era más importante que la historia que estaba contando. Yo por mi parte, intento ponerme al servicio del lector en primer lugar, y creo que aprendí eso de Andru.



JORDI BERNET

Lo descubrí a través de la serie Torpedo 1936. Ya me gustaba su obra anterior, pero en cuanto leí las historias comencé a verlo como el gran narrador que es. No necesitaba páginas complicadas, diseños de página estrambóticos ni pin-ups para mantener la atención del lector; se trataba sencillamente del mejor arte de los cómics de la vieja escuela.



STAN DRAKE

Hice algunas historias semirrománticas previas a mi relación con Charlton, pero cuando obtuve trabajo de ellos, se trataba únicamente de cosas románticas, y fueron Drake y su Juliet Jones quienes me salvaron y me sirvieron de inspiración. La manera de actuar de la que dotó a sus personajes, tan expresivos y tan dinámicos en su lenguaje corporal, podría ser la envidia de incontables estrellas de seriales televisivos.

En una historia de 22 páginas de superhéroes, normalmente tienes dos páginas (si acaso) donde no sucede nada, y en esas dos páginas puedes sentirte perdido -no tienes acción ni ninguna gran ilustración a la que recurrir. Stan Drake sólo tenía una pequeña pelea cada cien viñetas más o menos, y todavía era capaz de mantener tu interés en toda ocasión con sus estupendas actuaciones y sentido de la narrativa. Quizás el tipo de historias que hizo no vuelvan a ser populares nunca más, pero todavía puedes mirar aquellas tiras y aprender un montón sobre lo que es el arte secuencial bueno y sólido.



MOEBIUS

Giraud como Moebius reinventó el Art Noveau. Es un placer admirar esas viñetas donde los espacios en blanco son una parte importante de la composición. Es un artista que provoca contemplación y reflexión. Puedes dejarte ir en esos paisajes minimalistas.


Y: Neil O’Keeffe, Frank Frazetta, José Luis Salinas, Robert Fawcett, Charles Dana Gibson, Sergio Toppi, Warren Tuffts, Will Eisner, Howard Chaykin, Kevin Nowlan, David Mazzuchelli, Patric Gothias, Hermann, Gene Colan, John Cullen Murphy, etc, etc…

Porque como dijo Bruce Timm: ‘Estoy influido por cualquiera y por todo el mundo a quien he contemplado’.


- Anotaciones:
(1) En español en el original.
(2) Debido a una errata, en el original los editores rebautizan al artista español como ‘Carlos’ de la Fuente.

domingo, 10 de febrero de 2013

EL ARTE DE JOSÉ LUIS GARCÍA-LÓPEZ (II):
THE PHANTOM STRANGER EN ACTION COMICS WEEKLY

A finales de los años 80, José Luis García-López se encargó de dibujar 2 historias cortas (de 8 y 7 páginas respectivamente) para el magazine politemático 'Action Comics Weekly', en sus números 623 y 641, separadas por 6 meses de distancia. En sendas ocasiones el artista compartió labores creativas con el escritor Paul Kupperberg y la colorista Petra Scotese, firmando en ambas historias la autoría de los lápices y las tintas. No cabe duda que José Luis García-López siempre ha obtenido los mejores resultados a nivel de dibujo cuando se ha encargado él mismo de entintarse (como en el caso de las miniseries 'Cinder and Ashe' o 'Twilight'), habiéndose dado casos de entintados terriblemente inadecuados para sus lápices (como el de Klaus Janson en 'JLA Clasificado: La Mujer Hipótesis', estilísticamente opuesto al del maestro hispano-argentino).

Las dos historias tienen como protagonista al Fantasma Errante (The Phantom Stranger) y ambas están encuadradas dentro del género de terror, lo cual sólo viene a demostrar la polivalencia del dibujante, capaz de adaptarse a todo tipo de estilos (western, ciencia-ficción, noir, superhéroes, horror...). Las dos son pequeñas obras maestras, en las que resulta evidente que García-López se implicó y disfrutó tremendamente haciendo su trabajo. Viendo el magnífico resultado, sólo cabe preguntarnos qué hubiese pasado si José Luis se hubiera encargado de dibujar algunas sagas de series de terror DC de los 80, como 'La Cosa del Pantano' de Moore, el 'Sandman' de Gaiman o el 'Hellblazer' de Delano, en un ejercicio de 'historia-ficción' al que tan aficionados somos los fans. ¿Os lo imagináis? Lástima de la proverbial lentitud del artista, que siempre le ha impedido encargarse de una serie regular.

Y la verdad es que el Fantasma Errante jamás ha sido dibujado de forma tan majestuosa, siniestra y terrorífica como en esta ocasión (ni antes ni después, salvo tal vez en las contadas oportunidades en que fue dibujado por Neal Adams, en los inicios del personaje), muy bien secundado por la acertadísima paleta cromática escogida por Scotese en el coloreado de las historias. La primera nos cuenta el relato de un peculiar exorcismo, mientras que la segunda es una magnífica metáfora y reflexión de los peligros de una imaginación desaforada. Ambas historias comparten un denominador común: la infancia y los terrores que despiertan los niños en nuestras personalidades adultas.

En el caso de la segunda historia, sería interesante que algún guionista actual repescase al personaje de Tommy, para ver qué ha sido de él después de tantos años. Me parece un personaje con un potencial enorme.

Junto con las páginas completas, tenéis la transcripción de los diálogos debajo, para que podáis disfrutar además de la acertada prosa de Kupperberg. La traducción es mía.

¿Se pueden hacer obras maestras en tan sólo 7 páginas? José Luis García-López se ha encargado de demostrarnos que la repuesta es afirmativa. Entre las dos historias apenas suman unas escasas 15 láminas. Pero estas breves hojas tienen más valor artístico para mí que muchas novelas gráficas de cientos de páginas de otros autores. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Disfrutadlas.



ACTION COMICS WEEKLY # 623 (Octubre 1988).
Portada: Brent Anderson.
Título: ‘The Devil Was a Baby’ (8 páginas).
Guión: Paul Kupperberg.
Lápiz: José Luis García-López.
Tinta: José Luis García-López.
Color: Petra Scotese.



PÁGINA 1:
- ¡Padre Davis! ¡Venga aquí… deprisa!
- Aquí estoy, hermana. ¿Qué sucede?
- Este canasto estaba en los escalones cuando vine a cerrar.
- ¡Ghhahhhh!
- Caramba. Alejémoslo del relente nocturno. Dios mío, es adorable, ¿verdad?
- ¿Hay alguien a quien podamos acudir?
- ¿A estas horas, hermana Camille? Me temo que no. ¿Recuerda usted si quedaba leche en la sacristía? Bueno, hasta mañana no tenemos elección, cuando pueda avisar a las autoridades. Tendrá que quedarse con nosotros hasta entonces, ¿no le parece?
- De verdad, padre, apenas tenemos medios…
- ¡Sí, hermana! ¡Por favordeje que me quede! Ha, ha, ha, ha.
- ¡Gasp!
- ¡Oh, Señor!



PÁGINA 2:
- Oigo voces en la noche.  Respondo a ellas, acudo a ellas atravesando una densa oscuridad que hiede a muerte y putrefacción. Contra toda lógica, el mal emana de aquí, una casa dedicada a la adoración de todo lo que hay de bueno en el hombre. Oigo las voces… pero la gente las siente. El canto de la oscuridad los convoca. A esperar. A que se revele lo que aguarda en el interior. El rostro del mal.



PÁGINA 3:
- ¡Contempladme, humanos! ¡Contempladme, he dicho! ¡No seré ignorado!
- ¡Dios del cielo! ¿Qué es esto, padre?
- No… no lo , hermana. Alguna clase de diablo posee…
- ¡El Diablo! ¿Quién más podría profanar la casa de Dios y hacerla suya? Ha, ha, ha.
- ¡Te maldigoseas lo que seas! Si no temiera hacerle daño a ese niño, yo…
- Inténtelo, padre. Esto no es más que un envoltorio. No es real. ¡Ha, ha, ha! Tan engreído. Tan piadoso… ¡tan impotente! Me combatirías con piedad, poniendo la otra mejilla… ¡mientras que yo estoy preparado para combatirle con cada ápice de odio y maldad que poseo! ¡Así! El círculo está completo. Ahora puedo concentrarme. ¡Estoy hambriento! Mujer, ¡tú me servirás!



PÁGINA 4:
- ¡Nunca! Mi vida pertenece a Cristo. ¡Jamás serviré al mal!
- ¡F-firmeza, hermana! Aférrese a su fe.
- No es necesario que me sirvas voluntariamente… al menos, no al principio…
- ¡Ggggnhg! De-déjame ir. Yo… yo no
- ¡Bájala, maldito seas! Déjala en paz o… ¡Aargh!
- …Aunque todavía tienes libre albedrío… pronto vendrás a . ¡Todo el mundo lo hará!
- ¡Tu poder puede forzar a mi cuerpo a hacer cualquier cosa, pero no a mi corazón y mi alma! Yo… ¿eh? ¿Quién es usted?
- ¿Qué? ¿Quién se atreve…?
- Yo me atrevo, demonio. Vengo en nombre del Bien.



PÁGINA 5:
- ¡Ha, ha, ha! Olvídate del Bien, Errante. Esta casa tiene un nuevo gerente. Ahora lárgate, si no quieres que me ocupe de ti.
- Manténgase alejada, hermana.
- Si me quieres a mi, tendrás que llevarte a ella también.
- Déjala en paz. Ella es inocente, demonio.
- Por supuesto que lo es. No seas tan ingenuo, Errante. Deberías haberte ido cuando tenías la oportunidad.
- Sólo son ilusión y humo, sin ninguna sustancia… pero su contacto desgarra y quema mi carne. Es un ataque tan repentino que no puedo detenerme a analizarlo.
- ¡Devoradlo, mis dulces demonios! ¡Arrastradlo mientras se retuerce hasta las torturas del Infierno! ¡Ha, ha, ha, ha!
- ¡Oh, Señor, dale fuerzas a este extraño!



PÁGINA 6:
- ¡Tú, los has destruido! ¡Eran míos! ¡Míos!
- Han alcanzado el destino que aguarda a todo Mal. eres el siguiente.
- ¡No, no lo soy! No puedes penetrar en el pentagrama. El Errante, mujer. ¡Mátalo!
- Su voluntad no es suya… mientras la llamada se extiende… a los otros.
- ¡N-no! ¡Detente! ¡Por favor, no me obligues a hacer esto! ¡Tú… tienes que combatirme, Errante! Puedes hacerlo… ¡Eres el único que puede detenerle!
- ¡No puedo! ¡Si alzase mi mano contra ti… contra cualquiera de vosotros, tan sólo serviría para fortalecer el dominio del Mal!



PÁGINA 7:
- Le matarán. Mis parroquianos… en mi propia iglesia. Soy un sacerdote. Debería hacer algo. ¡Pero que Dios me ayude, no se qué! La primera vez que me enfrento al auténtico mal y he sucumbido al miedo. ¡Soy un cobarde! El señor me ha puesto a prueba… y he fallado. Mi vida entera, mi vocación… ¿ha sido todo mentira...?
- No saben lo que hacen. Sus mentes están nubladas por un manto de oscuridad… y no son el enemigo. Él se mantiene lejos del combate. Tengo que alcanzarle.
- ¡Oh, sí, ! ¡Me encanta esto!
- ‘Pero si este extraño con todo su poder está indefenso… ¿qué puede hacer un viejo sacerdote...?’



PÁGINA 8:
- ¡Detente! ¡Tú, diablo, has corrompido todo lo que es sagrado para mi… y te temía!
- ¡Aléjate de mi, cura! ¡Te lo advierto… no te acerques más con esa… esa cosa!
- Me has hecho olvidar quién soy…
- ¡Detenedle!
- Puedes matarnos, Satanás… ¡pero no podrás tomarnos!
- ¿Qué… qué estás haciendo…?
- ¡Expulsándote!
- ¡Padre! ¡Se ha ido!
- Nosotros… no deberíamos haber olvidado nuestra fe, madre. Casi nos costó muy caro… Deberíamos rezar, hermana.
- La suave voz de las oraciones me acompaña en la noche, arrullando mis pasos con el bello canto de la reafirmación de la fe humana. La escucho… pero mis oídos no son los únicos que la escuchan. Lo sé, porque soy… el Fantasma Errante.



ACTION COMICS WEEKLY # 641 (Marzo 1989).
Portada: Murphy Anderson.
Título: ‘Tommy’s Monster’ (7 páginas).
Guión: Paul Kupperberg.
Lápiz: José Luis García-López.
Tinta: José Luis García-López.
Color: Petra Scotese.



PÁGINA 1:
- Si tan sólo supieran. Bueno, él tendrá que enseñárselo. Tendrá que enseñarles a todos.
- Una terrible tragedia. La destrucción de la vida y los sueños de un hombre, consumidos por las llamas y arrastrados por los vientos de la desgracia. Es motivo de tristeza. Pero por más que me pese, no puedo hacer nada más que observar… y preguntarme por qué he sido llamado…



PÁGINA 2:
- A veces, la vida está bien. El sol brilla. Sopla una brisa clemente. Se tiene la posibilidad de prescindir de las responsabilidades diarias. Y Tommy puede caminar por esta valla entera sin caerse. Excepto, por supuesto, cuando la vieja y mezquina señora Davis está en casa.
- ¿Cuántas veces tengo que deciros a los niños que os mantengáis alejados de mi valla? ¡Fuera de aquí! ¡Vete a tu casa!
- No, a la vieja señora Davis no le importaba nada el día perfecto de Tommy. De todas maneras, no se trataba de la clase de cosas que los mayores comprendieran. Parecía que siempre tenían otras cosas en mente. Como evitar que los niños se divirtieran.
- ¿Crees que esto es una biblioteca? Si no vas a comprar nada, márchate de aquí.
- Y eso que no estaba matando a nadie ni nada parecido. ¡Si tan sólo supieran lo que él y Rudolph podían hacer…! Pero probablemente solo le gritarían, como siempre. No importaba que hiciera algo o no…
- ¡Eh, tú… deja de molestar a los patos! ¿Quieres largarte de aquí?
- ¡Ya era hora de que llegases a casa, jovencito! ¿Has estado holgazaneando otra vez? Sabes que tienes tareas esperándote. Y no desordenes la casa. Me paso todo el día limpiando.



PÁGINA 3:
- Hay algo en el aire. Una perturbación que va más allá de la confusión creada por la deflagración. Algo malvado.
- …Sí, puede tener las grabaciones completas de Train Yard Billy en tres discos o dos cassettes por el precio increíblemente bajo de 19’95 dólares… ¡Y si lo encarga ahora, incluiremos, sin coste extra, este álbum de regalo con  los Greatest Hits de Billy al piano! Como lo oyen… y no se olviden del clásico…
- ¡Gasp!
- Rudolph… ¡a por ella!



PÁGINA 4:
- ¡Era… era enorme, Oficial! ¡La cosa más horrenda que he visto… vino corriendo hacia mi casa… aplastándola en pedazos!
- Ahora tranquilícese, señora Davis. ¿Qué era exactamente esa ‘cosa’ de la que está usted hablando?
- ¡Alguna clase de… de monstruo! ¡Y ese horrible niño pequeño de los Jones estaba con él!
- ¿Está usted segura de eso, señora…?
- Siento molestarles a estas horas, amigos, pero tengo una queja concerniente a su hijo.
- ¿Tommy? Lleva dormido arriba durante horas.
- ¿Le importaría que lo comprobásemos nosotros mismos, señor?
- Ahí ¿lo ve?
- Sí, señor. Siento las molestias… pero tenemos que comprobar esta clase de cosas, no importa lo locas que puedan sonar estas historias .
- Los adultos pueden ser realmente estúpidos algunas veces. Incluso los padres. No creerían la verdad ni aunque derribase una casa. O quemase una tienda de comestibles. Eso enseñará a esos viejos malvados.
- ¿Vas a alguna parte, Tommy?
- ¿Huh...?



PÁGINA 5:
- ¿Quién eres ? Lárgate de aquí antes de que llame a mi padre.
- ¿También le contarás lo que has estado haciendo?
- Yo… ¡yo no he hecho nada!
- Tienes un poder especial, Tommy. ¡Tu mente es capaz de crear realidades de la fantasía! Lo que has estado haciendo con ella está mal.
- ¡No lo está! ¡Ellos empezaron primero!
- Tenemos que hablar, jovencito. Quizá pueda hacerte entender
- ¡No! ¡Será mejor que me dejes en paz… o haré que lo sientas!
- Es sólo un niño, con las emociones de un niño… y el sentido de la venganza de un niño. Hay tanto peligro en eso como en la maliciosa intención de la más malvada de las criaturas. Su poder lo convierte en una amenaza… pero debo tener en mente que es sólo un niño… aunque sea uno con una potente y asombrosa habilidad psíquica.



PÁGINA 6:
- ¡Tommy!
- Este adulto es diferente, de alguna manera. Pero es igual que todos.  No quiere escuchar. Sólo quiere echarle la bronca. Sólo que esta vez Tommy no va a escuchar. Tiene a Rudolph, y Rudolph es capaz de hacer cualquier cosa.
- ¡Ha, ha, ha, ha! ¡Vamos, Rudolph… no pueden atraparte! Eres el mejor, Rudolph… ¡Eh! ¿Cómo ha llegado hasta allí? ¡Apártese del camino, señor! ¡Está a punto de ser pisoteado!
- No quieres herir a nadie, Tommy. ¡Sólo deseo hablar contigo!
- ¡No, no quiere! ¡Sólo va a meterme en problemas! ¡Tampoco voy a hacer que Rudolph se detenga! Adelante, Rudolph… ¡a por él!
- Vas a aprender, amiguito, que en la vida tus deseos no tienen por qué cumplirse.



PÁGINA 7:
- ¿Ah, sí? Usted piensa que lo sabe todo, señor… pero está haciendo que Rudolph se enfade… ¡y va a lamentar haber hecho eso, de veras!
- A lamentarlo tanto como el señor Sloan… o la señora Davis… ¿y qué hay de tus padres, Tommy?
- ¡M-mamá! Y papá… ¡Sa- salid del camino!
- que es difícil ser joven en un mundo de adultos. Comprendo tu furia… pero este no es el camino, mi joven amigo. De él sólo pueden salir infelicidad y dolor. No quieres herir a nadie, ¿verdad?
- ¡Rudolph! ¡Tienes que detenerte! ¡Vas a herir a mamá y papá! Vamos, Rudolph… escúchame… ¡Detente!
- Te tengo, Tommy. Ningún mal te sucederá ahora.
- Lo… lo siento, señor. ¡De verdad! No quería herir a nadie… sólo hacer que dejaran de gritarme todo el tiempo.
- Tienes una increíble habilidad… pero no el juicio para controlarla. Voy a hacer que tus poderes sean contenidos hasta que llegue el tiempo en que seas responsable. Hasta entonces, tendrás el nebuloso concepto de la realidad y la fantasía de un niño, que es a la vez la bendición y la maldición de la infancia. Lo sé, porque soy… el Fantasma Errante.

* POST-SCRIPTUM:

García-López tan sólo ha tratado al personaje del Fantasma Errante en 3 ocasiones a lo largo de su carrera: acabáis de leer las dos últimas. La tercera tuvo lugar en el especial 'Secret Origins: The Phantom Stranger' # 10, Vol. 2 de Enero de 1987, en la que en una nueva historia corta de 10 páginas (titulada 'And Men Shall Call Him Stranger', con guión de Paul Levitz) se nos contaba uno de los múltiples orígenes posibles del personaje en un arcaico Oriente Medio. El cómic fue publicada en su momento por la editorial Zinco en nuestro país. Eso es todo lo que nuestro autor se ha encargado del personaje. Apenas 25 páginas.


Cada vez me parece más y más imprescindible la edición en España de una Colección o Biblioteca dedicada a José Luis García-López y a recopilar sus obras completas.

La verdad es que no me canso de darle ideas a la gente de ECC (actual propietaria de los derechos de edición de DC en nuestro país). Ojalá alguien de la editorial leyese esto y accediesen a la creación de una Biblioteca García-López en castellano, similar a la que actualmente dedican a Robin Wood (otro gran autor injustamente olvidado, hasta hace poco, en España).

miércoles, 6 de febrero de 2013

GARY MOORE: PARISIENNE WALKWAYS



Parece mentira, pero ya han pasado 2 años desde que nos dejara Gary Moore. Dos años desde aquella fatídica noche de excesos y bohemia de un 6 de Febrero en la que se le paró el corazón, después de haber ingerido más alcohol del que nadie podría aguantar. 58 años vividos al límite, demasiado deprisa. Exprimidos con la ansiedad de quien apura la última gota de whisky del fondo de una botella.

Únicamente podemos evocarlo volviendo a escuchar las notas de su magistral 'Parisienne Walkways', volviendo a caminar de la mano de Moore por esos paseos parisinos inundados de nostalgia y de sol. De recuerdos, bruma y melancolía. Seguro que desde el cielo, acompañado de su inseparable Gibson Les Paul, Moore sigue tocando los acordes de un blues que haría llorar a los mismísimos ángeles.

En esta fría noche me tomaré una copa en tu recuerdo.



Live at the Royal Albert Hall (London) with the Royal Philarmonic Orchestra (1993).

Parisienne Walkways:

I remember Paris in '49.
The Champs Elysee, San Michelle,
and old Beaujolais wine.
And I recall that you were mine
in those Parisienne days.

Looking back at the photographs,
those summer days spent outside corner cafés.
Oh, I could write you paragraphs
about my old Parisienne days.

domingo, 3 de febrero de 2013

EL ARTE DE JOSÉ LUIS GARCÍA-LÓPEZ (I):
THE JOKER # 4



THE JOKER # 4 (Diciembre 1975).
Título: 'A Gold Star for the Joker'.
Guión: Elliot S! Maggin.
Lápiz: José Luis García-López.
Tinta: Vince Colletta.
Portada: Ernie Chan.

En 1975, el archienemigo más famoso de la extensa galería de rivales de Batman hizo historia al convertirse en el primer villano del mundo del cómic en recibir su propia serie regular. Y es que la popularidad del Joker era tanta entre los grupos de aficionados a DC que los directivos de la editorial no dudaron en arriesgarse a lanzar su propio título, equiparándolo al resto de los héroes de la casa. Hoy en día, que un supervillano tenga su propia serie hace tiempo que dejó de ser un recurso innovador.

El caso es que el experimento, por nuevo, no tuvo demasiado éxito. Las ventas no acompañaron y la serie tan sólo duró 9 números (lo cual demuestra la teoría de que un estupendo personaje secundario no tiene por qué ser un buen protagonista). 'The Joker' era una serie con argumentos sencillos. Cada número estaba concebido como una aventura unitaria, con principio y final, en el que el 'Príncipe Payaso del Crimen' se enfrentaba a diversos héroes (y villanos) del panteón DC, compartiendo protagonismo con ellos.

Pero si por algo destaca este título es por la temprana participación en él del maestro hispano-argentino José Luis García-López. Un jovencísimo García-López de 27 años de edad, recién llegado a Nueva York un año antes desde Buenos Aires, que por entonces acababa de firmar su primer contrato con DC. Además de dibujar a lápiz este número 4, García-López entintó además los números 2 y 3 (embelleciendo el arte de Irv Novick y Ernie Chan respectivamente).

En este número 4, el Joker raptaba a Dinah Lance (Canario Negro) e inevitablemente se enfrentaba con Oliver Queen (Green Arrow). Una historia completa de 18 páginas repletas del mejor arte superheróico que nadie pueda echarse a la cara.

Sin más preámbulos, les dejo a ustedes, para su gusto y deleite, con el arte de José Luis García-López.



















viernes, 1 de febrero de 2013

WHEN I'M SIXTY-FOUR



La verdad es que, mientras escribía la entrada anterior de hace un par de días sobre La vejez y los superhéroes, no dejaba de buscar mentalmente un tema musical adecuado con el que poder ilustrar la argumentación del post. Tenía dos candidatos principales: la canción de Alphaville y este tema de los Beatles, perteneciente al álbum 'Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band' de 1967. Finalmente me decanté por 'Forever Young', pero esta canción de los de Liverpool es tan buena que no podía dejar pasar la ocasión de colgarla aquí.

No me iba a quedar con las ganas. :)




WHEN I'M SIXTY-FOUR

When I get older losing my hair,
Many years from now.
Will you still be sending me a Valentine
Birthday greetings bottle of wine.
If I'd been out till quarter to three
Would you lock the door,
Will you still need me, will you still feed me,
When I'm sixty-four.
You'll be older too,
And if you say the word,
I could stay with you.
I could be handy, mending a fuse
When your lights have gone.
You can knit a sweater by the fireside
Sunday mornings go for a ride,
Doing the garden, digging the weeds,
Who could ask for more.
Will you still need me, will you still feed me,
When I'm sixty-four.
Every summer we can rent a cottage,
In the Isle of Wight, if it's not too dear
We shall scrimp and save
Grandchildren on your knee
Vera Chuck & Dave
Send me a postcard, drop me a line,
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
Mine for evermore
Will you still need me, will you still feed me,
When I'm sixty-four.

jueves, 31 de enero de 2013

LOS SUPERHÉROES Y LA VEJEZ




Magnífica ilustración de una JLA envejecida a cargo del artista Bryan Lee, titulada 'We Were Heroes'. Esta es una de esas obras sobre las que merece la pena clickar para poder apreciarlas y recrearnos a un tamaño mayor. En ella, unos jubilados Aquaman, Superman, Batman y Flash pasan la mañana tomando el sol en el parque, sentados en un banco y dando de comer a las palomas, al tiempo que ven la vida pasar, ignorados por todos y rememorando glorias pretéritas mientras echan un pitillito. ¡Seguro que estos cuatro tienen más batallitas que contar que el abuelo de los Simpson!

Me encantan algunos pequeños detalles, como el hecho de que el hiperactivo Flash sea el miembro del grupo que más peso haya ganado con los años (se ve que al no poder correr por la edad, su metabolismo se ha vuelto en su contra, y al no poder gastar la cantidad de energía que quemaba corriendo, acumula kilos, víctima del sedentarismo). O el cuernecito torcido de la capucha de Batman, indicador de su alicaído estado de ánimo. O la expresión de tormento de Aquaman (probablemente rememorando la muerte de su hijo a manos del villano Manta Negra). O el hecho de que todas las botas de sus uniformes les queden grandes y holgueras, delatando la masa muscular perdida.

La obra es al mismo tiempo una estupenda denuncia de cómo tratamos a nuestros ancianos en las modernas sociedades industriales: apartados por sus familias, marginados, desahuciados o depauperados en asilos, ignorados por todo el mundo justo cuando toda su experiencia vital acumulada podría ser más útil para las generaciones más jóvenes. La vejez es casi un tema tabú para muchas personas, que no la aceptan como una parte fundamental de la vida, mientra luchan por evitarla a toda costa.

Si el tiempo de los cómics transcurriese a la misma velocidad que el tiempo real, éste sería sin duda el aspecto que la mayor parte de los héroes de Marvel y DC tendrían en la actualidad.

Y sin embargo, son muy pocos los cómics de superhéroes que hayan tratado con seriedad el tema de la vejez de sus personajes (con la salvedad, quizás, de la JSA y su legado). Cuando lo han hecho, casi siempre ha sido en versiones alternativas pertenecientes a universos paralelos o futuros distópicos. 'Elseworlds' en el caso de DC, 'What If...?' en el de Marvel.

Precisamente, el número 38 del volumen 1 de la serie What If...? es uno de esos pocos cómics en el que el tema del paso del tiempo y la vejez de los superhéroes ha sido tratado de manera acertada. Guardo buen recuerdo de ese cómic en cuestión, y es probable que un día de estos me anime a hacer un comentario más exhaustivo del mismo.




Mientras tanto, los superhéroes, a pesar de tener más de 75 años de historia, siguen inmunes al paso del tiempo. Como auténticos dioses, como iconos de la perfección humana, como los entes idealizados que son, están condenados a perpetuarse eternamente, sin nunca aparentar más que esos difusos treinta y tantos años que lucen en la actualidad. Congelados perpetuamente en la cima de su apogeo físico, no tienen capacidad para desarrollarse más allá, mientras nosotros, los lectores que crecimos con ellos, comenzamos a notar en nuestras carnes los estragos de la edad.

El tiempo para los personajes de cómic es circular, una trampa, un círculo vicioso del que es imposible salir o avanzar (al menos mientras continúen siendo rentables para sus respectivas editoriales). Los superhéroes viven su propio y particular síndrome de Peter Pan.

Como decía la canción de Alphaville en los 80: 'Forever young, I want to be forever young...'