Aún con el mal cuerpo por la triste noticia de ayer y el sabor amargo por la muerte de Ortiz, no puedo dejar de desear a todos los lectores de este vuestro blog una Feliz Navidad y un próspero año nuevo, en compañía de vuestros seres queridos... y que no dejéis nunca de leer tebeos, esa maravillosa droga que nos hermana a todos.
¡Salud!







