martes, 6 de agosto de 2013

DESCUBRIENDO A...
JORGE LUIS MOLITERNI (1939-1979)



El autor y su rúbrica.

NOMBRE: Jorge Luis Moliterni.
NACIONALIDAD: Argentino.
PROFESIÓN: Dibujante de cómics de género (western, bélico, romántico, terror e histórico).
OBRAS MAESTRAS: Weird Western Tales (Jonah Hex), Watami (2ª etapa), Los Profesionales.

'La fama es caprichosa, y en el mundo del cómic, a menudo injusta'. Esa máxima del articulista Raimon Fonseca puede servir para definir de manera muy acertada la carrera como dibujante del artista que hoy nos ocupa, el argentino Jorge Luis Moliterni. Autor prácticamente desconocido en España, la falta de un mayor conocimiento de su obra entre los círculos dedicados al cómic de nuestro país puede achacarse a su temprana muerte (falleció con 39 años de edad a causa de un cáncer) y a las pésimas condiciones en que sus cómics fueron publicados (con cuentagotas) en nuestra piel de toro (por otra parte, uno de los grandes males endémicos del sector editorial patrio, en el que ni siquiera nuestros más grandes autores -como Víctor de la Fuente- cuentan con ediciones dignas en nuestra tierra). Por tanto, la presente semblanza biográfica de Moliterni pretende, en la humilde medida de nuestras posibilidades, dar a conocer la carrera artística de este autor y rescatar su nombre de un olvido tan injusto como prolongado.

1. LOS COMIENZOS: AÑOS 50.

Jorge Moliterni estudió arte y diseño en la prestigiosa Escuela Raggio de Buenos Aires. Una vez finalizados sus estudios, su primera experiencia profesional tuvo lugar en el mundo de la publicidad, trabajando para diversas agencias de marketing. Sin embargo, su trabajo como publicista no terminaba de llenar por completo sus expectativas creativas y personales, y en cuanto tuvo la menor oportunidad abandonó esta labor en su afán por convertirse en historietista, su gran anhelo de infancia. 1957 es el año que marca el comienzo de su dedicación exclusiva al cómic, incorporándose al staff de la editorial argentina Frontera, para cuya revista 'Hora Cero' debutaría en la serie 'Leonero Brent', con guiones de Jorge Mora (seudónimo bajo el que se escondía el escritor Jorge Oesterheld, hermano de Héctor Germán Oesterheld). Leonero Brent era un western dinámico pero bastante bisoño. Moliterni contaba con 18 años en el momento en que realizó esta obra, y la verdad es que estaba bastante verde. En sus dibujos se notaba la ascendencia que el estilo de Hugo Pratt (el dibujante favorito de nuestro autor) ejercía sobre un joven y primerizo Moliterni.




Sin embargo, sería el enorme parecido estilístico de Moliterni con el veneciano Pratt lo que le facilitaría su siguiente encargo. En 1959 Hugo Pratt abandonaría definitivamente el cómic argentino, poniendo rumbo a Europa. Por tanto, las creaciones de las que se ocupaba allí (el cómic bélico 'Ernie Pike' y el western 'Sargento Kirk', ambas series con guiones de H. G. Oesterheld) necesitarían nuevos dibujantes para proseguir su andadura, y Moliterni estuvo entre los escogidos para ello. Ese mismo año Moliterni se encargaría de continuar Ernie Pike en la revista 'Hora Cero' (junto a los dibujantes Alberto Breccia y Francisco Solano López) y posteriormente también dibujaría episodios unitarios de Sargento Kirk (junto a Porreca y Gisela Dexter) en la revista 'Misterix' de la Editorial Yago. Su buen hacer al frente de estos títulos le permitiría ser el elegido para, a finales de 1959, encargarse de 'Lord Crack', un spin-off de Ernie Pike (también con guiones de Oesterheld) sobre unos comandos militares cuyas misiones transcurrían en plena Segunda Guerra Mundial.

2. AÑOS 60: EN BUSCA DE UN ESTILO PROPIO.

Tras las colaboraciones previas que habían mantenido en años anteriores, H. G. Oesterheld y Moliterni realizarían en los 60 la serie 'Watami' para la revista 'SuperMisterix' de Editorial Yago. Watami se convertiría con el tiempo en la creación más famosa de Moliterni, llegando a publicarse con gran éxito en el mercado italiano. En esta obra se nos contaba el crepúsculo de los nativos americanos visto a través de los ojos un joven indio Cheyenne, en la época en que el hombre blanco todavía no había iniciado la Conquista del Oeste y en la que el continente americano aún ofrecía extensos territorios inexplorados por colonizar. La serie contó con una docena de episodios aparecidos entre 1962 y 1964, y ambos autores la retomarían por segunda ocasión en 1976, 12 años después de haberla finalizado en primer lugar (aunque de la 2ª época de Watami hablaremos un poco más adelante).

La primera etapa de Watami fue recopilada en 1976 por Ediciones Récord en un sólo tomo. En sus páginas todavía es evidente la influencia de Pratt en Moliterni, especialmente en la disposición narrativa de las viñetas, en la tipología de determinados personajes y en el estilo de entintado con pincel, en el que predominaba la mancha sobre la línea.






Gradualmente Moliterni comienza a darse cuenta de que su parecido con Pratt puede empezar a ser perjudicial para su carrera. La cualidad que en un principio le ayudó a despegar y a obtener sus primeros encargos podría convertirse con el paso del tiempo en un auténtico handicap, puesto que sus obras siempre serían juzgadas no por sí mismas, sino en función de su similitud con el arte de un tercero. La sombra de Pratt era alargada, y Moliterni no se iba a conformar con vivir bajo ella eternamente.

Por este motivo nuestro autor comienza a introducir cambios estilísticos de manera deliberada en sus siguientes trabajos, alternando el uso del pincel con la plumilla, dándole prioridad a la línea sobre la mancha y aumentando el grado de detalle de sus dibujos, iniciándose de esta manera un proceso de evolución artística imparable en la consecución de un estilo personal.

Esos cambios pueden apreciarse ya en sus siguientes encargos para la Editorial Yago, Sharon y Rumbo al Sol, ambos con guiones de Ray Collins (seudónimo del guionista Eugenio Zappietro). Tanto en Sharon (la primera cowgirl de la historia del cómic argentino) como en Rumbo al Sol Moliterni se liberaría completamente de su servidumbre prattiana, realizando unos lápices de trazo vigoroso y dinámico. Sin embargo, la desastrosa edición de ambas obras a cargo de Yago casi arruina por completo el gran trabajo del dibujante. Ambos títulos estaban pensados para ser publicados en blanco y negro, pero el director editorial de la casa se empeñó en editarlos a color. La mala calidad del papel empleado, unido a los inadecuados sistemas de impresión de la época dieron como resultado que las masas de negro de las viñetas quedasen completamente empastadas, costando en muchas ocasiones distinguir con claridad qué es lo que sucedía en las mismas. Un ejemplo de pésima dirección editorial y de lo que no debe hacerse a la hora de publicar un cómic.


'Sharon'.

'Rumbo al Sol'.

3. LA CRISIS DEL CÓMIC ARGENTINO Y EL ÉXODO INTERNACIONAL.

A mediados de la década de los 60 la industria del cómic argentino experimentó una auténtica implosión, de cuyas repercusiones nunca llegaría a recuperarse del todo y cuyas consecuencias siguen padeciendo aún hoy día. La crisis económica hizo que la demanda del mercado nacional, otrora tan floreciente, cayera en picado. Como consecuencia, numerosas editoriales, publicaciones y revistas de cómic se vieron obligadas a echar el cierre, entre ellas algunas para las que había trabajado Moliterni (como Hora Cero y Misterix). De pronto, los dibujantes argentinos descubrieron que la demanda interna de cómics había caído tanto que ya no garantizaba un volumen de trabajo suficiente con el que ganarse la vida de manera digna, por lo que toda una generación de autores de aquel país se vio obligada a dedicar el grueso de su producción al mercado extranjero. Estos serían los años del auge de las Agencias Internacionales de cómic.

En esta época Moliterni trabajaría para los mercados británico, norteamericano e italiano. Para el mercado anglosajón el autor firmaría sus obras como GEORGE Moliterni, nombre con el que se daría a conocer fuera de Argentina. El contacto con las Agencias foráneas supondría para él un período vital en el que se curtiría como artista, dibujando todo tipo de historias de los más diversos géneros con plazos de entrega muy ajustados.

- Para la Agencia Fleetway del Reino Unido dibujaría principalmente historias bélicas, pero también románticas y de corte histórico. Entre las series bélicas (en las que demostró una inusitada pericia) destaca la titulada 'Codename: Warlord', con relatos ambientados en las dos Guerras Mundiales.


Codename: Warlord.

Reimpresión argentina de otra historia bélica,
'Casco de Acero', perteneciente a la Agencia Fleetway, 1963.

Entre las historias románticas sobresalen especialmente dos series: 'Gloria Gold' y 'Nita', ambas aparecidas en la publicación 'Princess Tina', gozando de un gran éxito entre las jovencitas de países de habla flamenca como Bélgica, Holanda y Luxemburgo.


Página de 'Gloria Gold' aparecida en la versión neerlandesa de
'Princess Tina' # 27 (1969) - Agencia Fleetway.

También los cómics históricos ocuparían un lugar dentro de la producción de Moliterni, como este titulado 'La Conquista del K-2' que narraba la primera ascensión a esta cumbre en 1954 a cargo de la expedición italiana dirigida por el escalador Ardito Desio (uno de los grandes hitos del alpinismo del siglo XX).


 Muestras de la edición española de 'La Conquista del K-2' aparecida en la revista 'Gaceta Junior' nº 45 (1969) - Fleetway.


- Para el mercado italiano Moliterni crearía a uno de sus personajes más famosos: Bob Crockett, hijo del célebre explorador y aventurero norteamericano del siglo XIX Davy Crockett. El primer episodio de las aventuras de Bob Crockett vio la luz en el número 40 de la revista 'Corriere dei Piccoli' (Octubre de 1971) con guiones a cargo de Milo Milani primero y posteriormente de Piero Selva. Esta es una de las obras con mayor calidad de la carrera de Moliterni. Es una pena que el pequeño formato en que se publicaba la revista impidiese a los lectores italianos de la época contemplar en todo su esplendor las magníficas planchas que el autor diseñara. Posteriormente la serie sería recopilada en un tomo por la empresa Dami Editore.




- La entrada de Moliterni al mercado norteamericano se produjo a través de las editoriales Charlton Comics y Warren Publishing, para las que realizaría principalmente historietas cortas de terror para sus numerosas cabeceras. Una vez más, Moliterni se vería en la tesitura de evolucionar profesionalmente su estilo para adaptarlo al tono sombrío de los relatos que sus editores le solicitaban. De esta manera, en sus historias de terror para Warren (como en esta 'El Señor del Castillo Lazarus') el dibujante argentino experimentaría con el uso de las aguadas y los degradados.


Página de 'El Señor del Castillo Lazarus', historia publicada en el
número 30 de la edición española de la revista Creepy, de Toutain.

4. AÑOS 70: DC COMICS Y EL APOGEO ARTÍSTICO.

El buen hacer de Moliterni tanto en Charlton como en Warren no pasaría desapercibido, sino que a mediados de la década de los 70 le abriría las puertas de uno de los dos colosos del mercado americano, la editorial DC. Para la casa de Batman y Superman Moliterni realizaría apenas un puñado de historias (7 para ser precisos, repartidas en 3 colecciones) con una constante presente: en todas ellas se entintaría a sí mismo.

El Moliterni que desembarcó en DC era un artista hecho y maduro, con personalidad propia, en la cúspide de su carrera y en pleno dominio de sus facultades como artista, por lo que todas las páginas que hizo de aquí en adelante rebosan calidad y se encuentran entre lo mejor de su producción.

- Su primer encargo llegaría dibujando el personaje de Jonah Hex en 'Weird Western Tales' números 28, 30, 31, 34 y 35 (de Junio de 1975 a Agosto de 1976, con guiones de Michael Fleisher). El Jonah Hex de Moliterni no sólo no desentonaba con las páginas de los talentosos artistas con los que compartía cabecera en WWT (como Tony DeZuñiga, Doug Wildey o José Luis García-López) sino que incluso destacaba entre ellos, lo cual es indicativo del grado de maestría que el dibujante había alcanzado en esta época. El Jonah Hex de Moliterni combinaba el gusto por el detalle y la línea fina de John Severin con el sentido de la composición de su compatriota García-López.




Diversas escenas del Jonah Hex de Moliterni en WWT.

- En Julio de 1976 Moliterni dibujaría el número 22 de la serie 'DC Special Presents...' dedicado a 'Los 3 Mosqueteros y Robin Hood' (The 3 Musketeers and Robin Hood) con guión de Denny O'Neil. Como curiosidad, indicar que este sería el único cómic de su etapa en el mercado americano en el que firmaría con su verdadero nombre (Jorge Moliterni) y no como 'George' M. Lo cual puede ser interpretado como una pista que nos indique que se encontraba particularmente orgulloso de los resultados obtenidos en este trabajo.




- Su último encargo para DC sería una historia corta de Bat Lash titulada 'Chinatown', publicada en Septiembre de 1978 en el número 16 de la serie 'DC Special Series' Vol. 1 (de nuevo con guión de Denny O'Neil). Esta historia ha sido recientemente reeditada en los EE.UU. incluida en el tomo 'Showcase Presents: Bat Lash' de 2009.




5. REGRESO AL MERCADO ARGENTINO.

Los últimos años 70 vieron el regreso de Moliterni al mercado editorial patrio, del que se había visto obligado a partir una década antes. El retorno se hizo oficial en 1975 con el cómic 'El Jacobino', una historia de 24 páginas ambientada en la Revolución Francesa que contó con un guión escrito por Jorge Claudio Morhain.




Sería en esta época cuando, en el transcurso de unas pruebas médicas rutinarias, a Moliterni le diagnosticasen un cáncer, terrible enfermedad contra la que lucharía durante los últimos años de su vida. En su combate particular contra el cáncer el autor se volcaría más que nunca en su trabajo, quien sabe si como válvula de escape, y sería precisamente en esos tiempos de dificultad cuando vieran la luz dos de sus mejores obras: la segunda etapa de Watami y la serie 'Los Profesionales'.

En 1976 Oesterheld y Moliterni retomaron a Watami, el viejo personaje cuyas aventuras dieron por concluidas en 1964. El reencuentro con su creación tuvo lugar en las páginas de la revista 'Tit-Bits' de Ediciones Récord. Si comparamos las páginas de la primera etapa con aquellas de la segunda notaremos la increíble evolución artística de Moliterni en los 12 años que las separan: prácticamente parecen realizadas por dos autores distintos.




La segunda etapa de Watami constaría de 12 episodios de 10 páginas, de los cuales Oesterheld sólo llegaría a encargarse de los 4 primeros. En 1977 el célebre guionista autor de ‘El Eternauta’ o ‘Mort Cinder’ sería una de las múltiples víctimas de la dictadura militar argentina, contándose entre los miles de ‘desaparecidos’ -disidentes políticos, intelectuales de izquierdas, universitarios- que la infame Junta Militar de aquel país ordenó eliminar durante el eufemísticamente denominado 'Proceso de Reorganización Nacional', sin que nunca apareciesen sus cadáveres. Ante semejante tesitura, Moliterni se vio en la obligación moral de continuar la serie ocupándose de escribir los guiones él mismo, sin que nadie usurpase el puesto del guionista asesinado.

En las historias que Moliterni escribió de Watami pesa una atmósfera sombría, fatalista, trágica. La desaparición de un amigo como Oesterheld así como la lucha contra su propia enfermedad le causaban al dibujante un sufrimiento emocional tan grande que se veía reflejado entre líneas en las tramas que vivía su personaje. A veces resulta inevitable que los problemas personales de los creadores se filtren en sus creaciones. De esta manera, la muerte se convertiría en un elemento central de este cómic, apareciendo casi como una entidad tangible, dotando a la serie de un pesimismo y de una angustia existencial inusitadas, al mismo tiempo que de un extraño lirismo. Moliterni, sabedor de que le quedaba poco tiempo de vida, parecía estar despidiéndose de ella en los trazos de esta historia, dejando su legado en esas páginas. Como bien dice el escritor Hilario J. Rodríguez: ‘Quien nota cercana la muerte se asoma con frecuencia a los espejos para decirse adiós, por si acaso’.

La 2ª etapa de Watami es sin duda la Obra Maestra por excelencia de Moliterni.


La 2ª etapa de Watami se editaría de manera simultánea en
Argentina e Italia. En el país transalpino se publicaría por primera
vez en las páginas de la revista 'Lanciostory' # 46 (Noviembre 1976).

El artista aún tuvo tiempo de realizar un nuevo trabajo, aunque tristemente sería el último. Se trataba de 'Los Profesionales', serie de 8 episodios aparecida en la versión argentina de la revista 'Skorpio' durante 1978. En esta obra (ambientada en los tiempos de la Revolución Mexicana y de la presidencia de Thomas Woodrow Wilson en los EE.UU.) Moliterni volvería a escribir los guiones y lo que es más, también se encargaría personalmente del color por primera vez en su carrera.




Durante 1979 los padecimientos de la enfermedad alejarían a Moliterni definitivamente del tablero de dibujo, por lo que este año transcurriría en blanco -profesionalmente hablando- hasta el fallecimiento del autor una mañana de otoño del día 18 de Abril, sin haber llegado a cumplir los 40. Todas las pérdidas son dramáticas desde el punto de vista humano, pero la muerte de Moliterni lo sería doblemente, en tanto nos dejaba un artista en lo mejor de su carrera, en el momento preciso en que había comenzado a ser un autor completo, escribiendo sus propias narraciones y experimentando con el color. Moliterni se marchó demasiado pronto. Quién sabe cuántas obras maravillosas hubiera podido hacer durante todos estos años de no cruzarse en su camino la maldita dolencia. Con seguridad estaríamos hablando de uno de los autores más conocidos del cómic argentino e internacional.

6. EDICIONES ESPAÑOLAS DE LA OBRA DE MOLITERNI.


Portada de uno de los 3 ejemplares de la revista 'Delta'
en que se publicó la serie 'Los Profesionales' en B/N.

- 1969. Revista 'Gaceta Junior' nº 45 (la historia corta titulada 'La Conquista del K-2').
- 1976. Revista 'Dossier Negro' nº 86 (la historia corta titulada 'El Señor del Castillo Lazarus').
- 1981. Revista 'Creepy' de Toutain nº 30 (de nuevo, la historia 'El Señor del Castillo Lazarus').
- 1982. Revista 'Delta' nº 24, 25 y 26 (3 de las 8 historias de la serie 'Los Profesionales' en blanco y negro).
- 2009. 'Showcase Presenta: Jonah Hex'. Editorial Planeta (3 de las 5 historias de Jonah Hex que Moliterni hiciera para 'Weird Western Tales').

No hay comentarios: