Trescientas entradas ya a la espalda, y las que vendrán... Lo fácil hubiera sido poner la portada de la obra homónina de Frank Miller para celebrar la efeméride, pero mira por dónde últimamente no me apetece nada hacer publicidad a un personaje como Miller. Prefiero quedarme con esta de McFarlane, y eso que tampoco es santo de mi devoción.
