miércoles, 5 de marzo de 2014

ALAIN RESNAIS ET LA BANDE DESSINÉE


'Cuando estoy cansado, leo un libro. Cuando estoy en forma, leo cómics'.

Alain Resnais no fue únicamente un director de culto, reverenciado por cinéfilos de todo el mundo, sino que principalmente fue un intelectual comprometido con otras formas y expresiones artísticas populares, como el cómic, en una época en la que la narrativa gráfica no gozaba siquiera de la consideración de arte. Tanto el cine como el cómic son sin duda las dos manifestaciones artísticas más importantes del siglo XX, y su desarrollo corrió durante décadas de manera paralela. Siendo los dos formas análogas de arte secuencial, sería lógico suponer que la consideración social de ambas disciplinas fuera pareja. Pero mientras el cine supo alejarse muy pronto de sus orígenes como atracción de feria para granjearse los favores de la intelectualidad, el cómic por contra nunca pudo despegarse de su fama de producto infantil o directamente para iletrados, siendo despreciado por la intelligentsia oficial. Resnais fue en cierta manera un pionero, uno de los primeros artistas ajenos al medio en reivindicar y dignificar el cómic como una forma legítima de arte.

El director estuvo en contacto con los cómics desde su más tierna infancia (por otro lado, como la inmensa mayoría de nosotros). Aquejado por una forma especialmente virulenta de asma, Resnais fue un niño enfermizo que durante una temporada se vio obligado a dejar la escuela y ser educado por profesores particulares en su propia casa. Fue en esta época, en la que tenía que guardar largos períodos de reposo en cama, cuando descubrió los grandes clásicos de la prensa norteamericana: 'Krazy Kat' de Herriman, 'Little Nemo in Slumberland' de McCay, 'Terry y los Piratas' de Caniff, 'The Spirit' de Eisner, 'Red Ryder' de Harman y 'Mandrake the Magician' de Falk se encontraban entre sus favoritos. Con los años, Resnais llegó a tener la colección privada de cómics más grande de Francia, y en 1962 se convirtió en vicepresidente y co-fundador (junto a René Goscinny, Roland Topor, Jean-Claude Forest o Chris Marker) del 'Club des bandes dessinées', rebautizado un par de años después como 'Centre d'Études des Littératures d'Expression Graphique' (CELEG). La importancia del Club des bandes dessinées es capital en la historia de los cómics (o mejor dicho, de la crítica de cómics), puesto que ese mismo año publicaron un boletín informativo que a los pocos números se convertiría en revista especializada: 'Giff-Wiff', la primera revista teórica sobre cómics del mundo, de periodicidad bimestral.


Portada de la revista 'Giff-Wiff' nº 23 (Marzo de 1967) dedicada a
'Li'l Abner' de Al Capp. El nombre de Resnais figura en la cubierta.

De hecho, el primer proyecto que manejó Resnais para hacer un largometraje no sería 'Hiroshima, mon amour', sino que durante mucho tiempo estuvo barajando la posibilidad de hacer una adaptación en imagen real del álbum de Tintín 'La Isla Negra'. Cuando las negociaciones para llevar al héroe de Hergé a la gran pantalla fracasaron, fue entonces cuando Resnais decidió volcar todos sus esfuerzos creativos en realizar la obra maestra que analizamos en el post anterior.

Sobre 'Hiroshima, mon amour', el director hizo las siguientes declaraciones acerca de la iluminación y la fotografía de dicha película, extraídas de una entrevista concedida al tabloide Village Voice:

       - 'Decidimos que la luz debía ser emocional en lugar de realista' dice Resnais, citando como fuente de inspiración a uno de sus queridos ilustradores de tiras de cómic, el creador de Terry y los Piratas, Milton Caniff. 'En una época en que los cómics eran muy despreciados como forma artística, me alegró mucho enterarme de que Orson Welles y Milton Caniff mantenían correspondencia habitual en la que decían que cada uno había sido influenciado por el trabajo del otro. ¡Y Orson Welles no era ningún imbécil!


Resnais trató de trasladar el claroscuro de Caniff a la fotografía de 'Hiroshima, mon amour'.


Pero quizás la relación más estrecha que Resnais mantuvo con un guionista fue con Stan Lee. En 1968, el cineasta visitó la ciudad de Nueva York por primera vez con la intención expresa de conocer a Stan 'The Man', de quien era un rendido admirador. Resnais disfrutaba particularmente con el trabajo de Lee en 'Los Cuatro Fantásticos' y 'Spider-Man'. Quedaron para cenar juntos. Resnais estaba encantado, como él mismo declaró un tiempo más tarde: 'Yo había leído todo lo que él había escrito en los últimos diez años. Estaba totalmente fascinado, y me sorprendió descubrir lo encantador que era como persona. Me contó que había escrito más de 7.000 cómics, y que le gustaría poder probar algo distinto'. Resnais le respondió que había aprendido a hablar inglés leyendo los cómics Marvel. Ambos hombres se hicieron rápidamente amigos, y como resultado decidieron trabajar juntos en un par de proyectos cinematográficos, en los que Lee tendría que escribir el guión. Resnais, al contrario que muchos otros directores, nunca escribía los guiones de sus propias películas, sino que trataba a sus guionistas como co-autores, respetando los textos de sus guiones avant la lettre.

El primer proyecto en el que colaboraron juntos se llamaba 'The Inmates' (Los reclusos). En un artículo de 1972 para el periódico universitario 'The Harvard Crimson', los periodistas Phil Patton y Sharon Shurts escribieron lo siguiente:

       - 'El resultado de la colaboración entre ambos fue el guión de una película que iba a llamarse The Inmates. El rodaje estaría localizado en el Bronx puesto que, según Resnais, para los franceses era un lugar que tenía todo el atractivo de lo exótico. Entonces comenzaron los problemas. Resnais fue a los productores y se ofreció a rodar la película por un millón de dólares. No, le dijeron, para hacerla como Dios manda tendrías que irte a Japón y gastarte tres millones en efectos especiales: por un millón sería solamente un film intelectual. [...] Resnais especulaba con la ironía de que pudiera terminar rodando The Inmates en un decorado falso del Bronx en Yugoslavia. [...]'.

El propio Stan Lee revelaba parte del argumento del film en una entrevista en los años 70 para el magazine de Marvel 'FOOM' (el antecesor de 'Marvel Age'):

       - 'La película se llama The Inmates, y trata sobre el destino de la raza humana, por qué estamos en la Tierra y cuál es nuestra relación con el resto del Universo. Establece una teoría que creo que es bastante original e inusual. Pero está tratada en términos humanos, como cualquier historia: no es ciencia-ficción distante. Es muy filosófica, pero al mismo tiempo tiene mucha ciencia-ficción. Creo que es un gran relato. He escrito el tratamiento de la historia, aunque le he sugerido a Alain que contrate a otro guionista para escribir el guión basándose en mi acercamiento. Todavía sería nuestra historia, aún seguiría envuelto en ella, y de esta forma no tendríamos que esperar. Pero él sigue insistiendo en que quiere que sea mi guión al completo: quiere que sea mi lenguaje'.

El segundo proyecto de Lee y Resnais se llamó 'The Monster Maker' (El creador de monstruos) y se centraba en contar la vida de un director de cine de serie-B (inspirado en Roger Corman) que intentaba escapar de ese subgénero para dirigir grandes superproducciones. Dos décadas más tarde, Tim Burton estrenaría la maravillosa 'Ed Wood' partiendo de unas premisas muy similares.

Ninguno de los dos proyectos llegó a buen puerto. Ninguno de los dos pasó de la fase inicial de preparación y escritura del guión. En una entrevista de 1987, Lee daba su punto de vista sobre el por qué del fracaso de ambas empresas:

       - 'En Francia hacen los guiones de manera diferente. En aquellos tiempos, no costaba mucho rodar una película allí, así que nos apuntamos a la fiesta. Él [Resnais] quería un montón de grandes escenas, así que las incluí. Le entregamos los guiones a un productor al que le gustaron y los compró por 25.000 dólares. Ahora es una miseria, pero era bastante dinero entonces, cuando lo dividí con Alain. El productor dijo: 'El único inconveniente es que vais a tener que cortar un montón de secuencias de aquí, o no podré permitirme rodarlas'. Y mi testarudo amigo Alain respondió (imitando su fuerte acento francés): 'Stan no cambiará ni una palabra', uno de sus principios morales. Era como una broma. [...]. Le dije: 'No pasa nada, Alain, las cambiaré, las cambiaré'. 'No, no cambiarás ni una sola palabra'. Bien, al final los malditos guiones se quedaron allí, donde todavía deben estar, criando polvo en alguna estantería'.

Es decir, paradójicamente fue el profundo respeto de Resnais por el trabajo de su colaborador lo que frustró ambos proyectos. De haberse llevado a cabo, quién sabe cuán distinta hubiera podido ser la carrera de Lee desde aquel momento hasta ahora.

Pero además, son muchas las películas de Resnais cuyos carteles han sido dibujados por grandes estrellas del cómic europeo. Enki Bilal, por ejemplo, realizó el artwork de las películas 'Mi tío de América' (Mon oncle d'Amérique, 1980) y 'La vida es una novela' (La vie est un roman, 1983).




Jean-Claude Floc'h, adalid de la línea clara, realizó los carteles del díptico de 1993 'Smoking', 'No smoking'.




Finalmente, Blutch (Christian Hincker) se encargó del cartel de la película que Resnais estrenó en 2009, 'Les Herbes Folles'.




Alain Resnais, además de ser un hombre de cine, fue un amante sin reservas del cómic. Uno de los nuestros.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante. No sabía que Stan lee y Alan Resnais fueran amigos.

Hombre de Trapo dijo...

Lo más gracioso es que Resnais le comentó a Lee que había aprendido a hablar inglés leyendo los cómics Marvel, con el estilo hiper-retórico y shakespeariano de Stan. Me meo de risa yo sólo imaginando a Resnais diciéndole al productor que Lee no cambiaría ni una palabra de su guión en plan Thor: 'I say thee nay!' (¡Yo digo no!). :)

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Carteles de Cine dijo...

Siempre me había fascinado este director y sus extrañas películas ( sobre todo El año pasado en Marienbad), pero no tenía ni idea de sus otras facetas más allá del mundo del cine.
Gracias por el artículo y la interesante información.

Hombre de Trapo dijo...

Gracias a ti. Me alegra mucho que hayas encontrado interesante este post.

Sin duda, tanto 'Hiroshima mon amour' como 'El año pasado en Marienbad' son las dos películas más destacadas en la filmografía de Resnais.

Saludos.

Jorge Alam Pereira dos Santos dijo...

holla, estoy haciendo estudios sobre el tema de Resnais e las historietas, donde se puede encontrar las fuentes de las informacionoes mencionadas en el artículo, por exemplo, las entrevistas de Resnais e de Lee?

Grato,